¿Sabías que tu intestino tiene más habitantes de los que imaginas?
Aunque no los puedas ver, dentro de tu cuerpo viven billones de microorganismos. Y no, ¡no todos son malos!
Muchos forman parte de tu microbiota intestinal, una comunidad de microorganismos que participa en diferentes funciones de nuestro organismo.
Y aquí es donde entran los famosos probióticos.
Primero, ¿qué son los probióticos?
Los probióticos son microorganismos vivos que, cuando se consumen en cantidades adecuadas, pueden aportar beneficios a la salud respaldados por estudios científicos.
Imagínalos como visitantes que llegan a una ciudad llena de habitantes: tu intestino.
Pero ojo, no todos hacen lo mismo. Existen diferentes tipos de probióticos y cada uno tiene características particulares.
¿Por qué se habla tanto de ellos?
Porque nuestro intestino hace mucho más que procesar alimentos.
En él viven microorganismos que participan en distintos procesos relacionados con la digestión y el funcionamiento normal del organismo.
Durante años, los científicos han estudiado la relación entre determinadas cepas probióticas y la función digestiva.
¿Lo interesante? Algunos estudios han encontrado resultados favorables en situaciones específicas, pero estos dependen de la cepa utilizada, la cantidad estudiada y las características de las personas participantes.
No todos los probióticos son iguales
Aquí viene algo que probablemente no sabías.
Decir que todos los probióticos funcionan igual es como decir que todas las frutas saben igual.
¡Y claramente una fresa no es lo mismo que un limón!
Existen diferentes grupos de microorganismos, como Lactobacillus y Bifidobacterium, y dentro de ellos hay distintas cepas.
Lactobacillus
Bifidobacterium
Cada cepa puede tener características diferentes, por lo que los resultados de una investigación no necesariamente aplican a todas.
¿Dónde podemos encontrarlos?
Los probióticos pueden encontrarse en algunos alimentos, como ciertos yogures y productos fermentados, así como en suplementos alimenticios.
Alimentos
Algunos yogures y productos fermentados pueden contener microorganismos vivos.
Suplementos
También existen suplementos alimenticios que incluyen microorganismos probióticos.
No todos los alimentos fermentados contienen microorganismos que cumplen con la definición científica de probiótico.
Y recuerda: los suplementos alimenticios están diseñados para complementar nuestra alimentación, no para sustituir una dieta variada.
Tu intestino es todo un universo
Tu intestino es todo un universo y los probióticos son uno de los temas más interesantes que la ciencia sigue explorando.
Todavía queda mucho por descubrir, pero conocer qué son, cómo se diferencian y qué se ha investigado sobre ellos nos ayuda a tomar decisiones más informadas.
Porque a veces, cuidarnos empieza por entender un poquito mejor cómo funciona nuestro cuerpo.
Fuentes científicas
1. International Scientific Association for Probiotics and Prebiotics (ISAPP).
Hill C. et al. (2014).
Expert consensus document: The scope and appropriate use of the term probiotic.
Nature Reviews Gastroenterology & Hepatology.
Consultar estudio
2. National Institutes of Health (NIH).
Probiotics – Fact Sheet for Consumers.
Consultar fuente
3. National Center for Complementary and Integrative Health (NCCIH).
Probiotics: Usefulness and Safety.
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